Friday, November 13, 2015

Artículo #8

Consecuencias filosóficas

Introducción

En nuestro último artículo hablaremos sobre las aplicaciones filosóficas de todos los temas tratados a lo largo de este blog. Las experiencias sensoriales, el materialismo y las divisiones en las ciencias que estas aplicaciones puedan crear. Se desarrollara como las experiencias, tanto del presente como del pasado, influyen y afectan de manera directa a los organismos. Podemos reconocer que la experiencia es la fuente y base del conocimiento del ser humano, pues de esta manera es como conocemos el mundo sensible (externo).

Palabras clave

  • Eslabonamientos
  • Re clasificación
  • Detalles transitorios
  • Aplicaciones
  • Fenómenos mentales



1.    Experiencia pre-sensorial y empirismo puro
El aparato mediante el cual conocemos el mundo exterior es el producto de algún tipo de experiencia, y dicho aparato está modelado por las condiciones prevalentes en el entorno en que vivimos. Si esta conclusión es correcta, entonces se plantean necesariamente algunos importantes interrogantes filosóficos, sobre los cuales haremos algunas observaciones en este artículo final.

Estas consecuencias filosóficas se derivan principalmente del papel que hemos asignado a la acción de la experiencia pre-sensorial o de los “eslabonamientos”. En específico, la eliminación del hipotético núcleo “puro” de las sensaciones; el cual despeja el campo de muchos enigmas filosóficos originados en la falta de significado de esas hipótesis.

De acuerdo con nuestra teoría, los atributos característicos de las cualidades sensoriales no son atributos que posean por sí mismos estos acontecimientos y que sean en cierto modo “comunicados” a la mente, sino que consisten en la diferenciación de las respuestas del organismo, mediante las cuales se crea el orden o la clasificación cualitativa de estos acontecimientos. Es así entonces que toda sensación debe considerarse como una interpretación de un acontecimiento a la luz de la experiencia pasada del individuo o de la especie.

Es probable que toda experiencia sensorial de un acontecimiento del mundo externo posea “atributos” a los que no corresponde ningún atributo análogo de los acontecimientos externos. Si, pues, las distinciones entre las diferentes cualidades sensoriales a partir de las cuales parece estar construida nuestra experiencia sensorial consciente, están ellas mismas determinadas por experiencias pre-sensoriales. Poseemos un “conocimiento” sobre el mundo fenoménico que debe poder aplicarse a todo lo que podemos experimentar a través de nuestros sentidos. Debemos entonces usar el proceso de “reclasificación”, o sea la demolición de las clases formadas sobre la base de las relaciones implícitas.  

2.    El fenomenismo y la inconstancia de las cualidades sensoriales
Al decir que “existe” un mundo “objetivo” diferente del mundo fenoménico, afirmamos que es posible construir un orden de eventos que es diferente del que nos muestran nuestros sentidos y que nos permite dar una idea más coherente del comportamiento de los diferentes acontecimientos del mundo. Cualquier interpretación puramente fenomenística de la función de la ciencia está, por tanto, condenada al fracaso, desde el momento en el que nuestros sentidos no efectúan una clasificación de los diferentes acontecimientos, tal que todo lo que se nos presente como similar, se comportará también siempre del mismo modo.

El objetivo de este procedimiento debe ser definir todas las clases de acontecimientos exclusivamente en términos de sus relaciones con el resto y sin ninguna referencia a sus propiedades sensoriales. Las actividades mentales “superiores” son simplemente una repetición de procesos de clasificación a los que permiten la distinción entre las diferentes cualidades sensoriales que constituyen su punto de partida.

La concepción de Bertran Russell respecto a todo esto, es que “la esencia del mundo” consiste en innumerables detalles transitorios, como una mancha de color que es tanto física como psíquica; estipula que “las sensaciones son lo que es común al mundo mental y al físico”.

3.    Dualismo y materialismo
Las teorías dualistas son producto de la costumbre, adquirida por el hombre en su más primitiva observación de la naturaleza. Así, el reconocimiento de la existencia de semejante sustancia material específica se consideró luego como una explicación adecuada del proceso producido. Por tanto, una explicación de los fenómenos mentales que evite la concepción de una sustancia mental distinta no es en modo alguno una concepción materialista, por cuanto no atribuye a la mente ninguna propiedad que derivemos de nuestro conocimiento de la materia.

4.    La naturaleza de la explicación
Sugerimos anteriormente que la explicación consiste en la formación en el cerebro de un “modelo” de los acontecimientos complejos que se desea explicar; esta noción de “modelo” que se supone que el cerebro es capaz de construir ha sido utilizada a este propósito y por sí misma no nos lleva muy lejos.

La posibilidad de formar un modelo capaz de explicar un fenómeno cualquiera presupone que tenemos a nuestra disposición distintos elementos cuyo modo de obrar en diversas circunstancias nos sea conocido con independencia del modelo concreto en que esos elementos sean empleados. Por tanto, el resultado particular que se produce se reconoce como el efecto de la aparición simultánea de ciertos elementos en una determinada constelación.

5. La explicación del problema
En la explicación de un problema se hace énfasis en la descripción a profundidad los acontecimientos y propiedades que lo constituyen. Por otro lado es importante recalcar que en estas se identifican las características distintas y similares de los fenómenos que experimenta. Como resultado de la explicación tenemos la diferenciación entre las clases teóricas (situación específica en la que un fenómeno podría llegar a cambiar de clase) y empíricas de los fenómenos de una especie (fenómenos observables-sensibles).

Así mismo se puede llegar a diferenciar la explicación detallada de un fenómeno particular y la clase del fenómeno, identificando rígidamente las diferencias en la aplicación de la ciencia y la teoría que lo constituye. Por otro lado también es posible realizar una diferenciación entre una explicación del principio y una detallada, gracias a los conceptos utilizados los cuales determinaran la generalidad que se maneja.

6. Los límites de la explicación
Es importante tener siempre en cuenta que para desarrollar una explicación detallada y concreta no es necesaria o fundamental la explicación del principio en el que se desenvuelve el determinado fenómeno. La explicación se encuentra limitada por distintos factores fundamentales. Requiere de la identificación de acontecimientos concretos; clasificación de elementos para construir modelos basados en asociación de manera que estos satisfagan la relación existente entre el agente (aparato de clasificación) y el modelo (objetos clasificados).

Se llega a establecer el límite absoluto a través de la explicación que se llega a realizar en el cerebro del ser humano. Para realizar una explicación extensa y completa de un proceso mental particular deben de ser utilizados términos físicos y completamente objetivos, de manera que se deje a un lado comentarios que sean parte de un proceso mental.

Uno de los aspectos que nuca debemos dejar a un lado es que el modelo de clasificación debe de estar constituido por una estructura de grado mayor que sus elementos, pues de esta manera evitamos que el cerebro de algún agente explique o interprete el objeto de su mismo grado. La clasificación conjunta es identificada como la relación existente entre el aparato o modelo de clasificación y el grado de complicación de los elementos clasificados.

Los objetos determinan su grado dependiendo de la cantidad de clases en la que este se llegue a clasificar; una clasificación se da dependiendo de las propiedades o características que los identifican y distinguen. Las clases creadas por el modelo de clasificación son consideradas como un orden superior que las clases del objeto individual.


7. La división de las ciencias y el <<libre albedrío>>
Los conocimientos (físicos y mentales)  independientes de cada ser humano son considerados como la base de sus propias acciones; podemos considerar que la mente es un conjunto especial de fenómenos. La psicología teórica busca la descripción total de los procesos físicos los cuales generan o inducen los procesos mentales.

Hay que reconocer que un fenómeno mental es un proceso físico en el cual se aplican términos mentales aplicando el dualismo práctico (limitaciones). Desde el momento en el que los procesos mentales inician una explicación a partir de las entidades mentales se logra llegar a la explicación del principio, pues de esta manera se utiliza el conocimiento directo (idea concreta).

Para comprender a totalidad los procesos mentales y el funcionamiento de estos sobre la acción el individuo hay que tener conciencia que el libre albedrío índice al reconocimiento de las circunstancias físicas de manera que el ser humano tiene la potestad de decidir de forma libre e individual. Es importante que para que esto sea posible se debe de entender la asociación de entidades en la mente como lo que son, sin llegar a ser sustituidas por aspectos físicos.

Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.




Friday, October 30, 2015

Artículo #7

Confirmaciones y verificaciones de la teoría

Introducción

En este capítulo se muestra la evidencia de teoría expuesta, es decir esta se

muestra ya aplicada (experimentada). No cabe duda que para entender un tema

de la mejor manera posible la experimentación es fundamental. Para

complementar la temática a totalidad Hayek menciona otras teorías y distintos

experimentos, así mismo hace la observación de aquellos aspectos del proceso

de clasificación que podrían llegar a ser cuestionados en algún momento.


Palabras claves

1. Teoría

2. Discriminación

3. Experiencia

4. Estímulo

5. Impulsos


1. Hechos observados de los que da cuenta la teoría

La clasificación es un aspecto fundamental e indispensable para la experiencia

del ser humano. Definimos como experiencia a la cadena de hechos reales en

donde son participes los distintos procesos mentales. Esta relación que se da

entre la clasificación y la experiencia es gracias a la red de conexiones que

existe, en donde intervienen los impulsos nerviosos; estos a raíz de su posición

se determina su función. Los estímulos hasta cierto punto pueden llegar a

influenciarse o alterarse unos con otros, generando así distintas sensaciones.

No cabe duda que los procesos mentales pueden llegar a ser alterados si en

algún momento se tiene una lesión en la corteza cerebral. Por contrario se

encuentran las cualidades sensoriales, las cuales no dependen completamente

a la corteza y pueden llegar a ser producidas de otras maneras distintas. La

participación del funcionamiento sustitutivo es sumamente importante. Este

tiene la capacidad de hacer posible la obtención de una respuesta determinada

a pesar del daño que se tenga en la corteza, pues induce a que una conexión

sin daño alguno asuma el papel de la conexión dañada. No cabe duda que esta

respuesta se encuentra influenciada por distintos factores externos (el

entorno).


2. Las teoría antiguas entendidas como casos especiales

Es más que evidente que la teoría de Hayek, a lo largo de su concretización

fue absorviendo distintos factores de otras teorías. Cuando hablamos de la

teoría sobre el orden sensorial podemos hacer énfasis en distintos autores que

influenciaron tales como:


  • James Lange – las emociones
  • Betkeley – percepción espacial
  • Von Helmholtz
  • James Mill – psicología asociativa
  • La Gestalt – el inconcciente
  • B. Erdman, Dodge, Henning y Schumann 


Es importante tener en mente que Hayek se enfoca directamente en los

distintos procesos mentales que conlleva la percepción del ser humano y este

hace énfasis en el papel indispensable que tiene la experiencia sensorial.


3. Sugerencias para nuevos experimentos

El ser humano realiza un gran número de conexiones conscientes e

inconscientes diariamente, estas dependen directamente del estímulo o

impulso al que responden. Es importante recalcar que la experiencia del ser

humano es quien da paso a que este sea capaz de crear discriminaciones y

relaciones dentro de la mente. La percepción y la memoria se encuentran

estrechamente influenciados por este fenómeno, pues es aquí en donde se

diferencian y reconocen los estímulos presentes.  Hay que recalcar que la

repetición constante de una acción finalmente la mejora, pues se desarrolla

una habilidad de reconocimiento sensible de las diferencias.

El condicionamiento puede ser identificado como un ejemplo especifico de lo

descrito anteriormente. En este los estímulos tienen una respuesta concreta; a 

nivel mental se realiza una asociación compleja y se da la relación estimulo – 

emoción. Dentro de esta relación podemos ver como los elementos a pesar de 

no ser iguales en un inicio, pasan a pertenecer o relacionarse directamente 

unos con otros.

4. Posibilidades de refutación experimental

Hay otras teorías que refutan la teoría que hemos desarrollado. Como por ejemplo la que ocurre a raíz

del descubrimiento de diferencias en las propiedades físicas transmitidas por las diferentes fibras 

nerviosas, de manera que correspondan a diferencias en las cualidades sensoriales producidas por

esos impulsos. 

Otra forma, moderna, especial de esta teoría es la teoría de la resonancia desarrollada por P. Weiss, 

que dice que el carácter de los impulsos en algunas fibras es lo que determina que impulsos similares 

se fijen en otras fibras distantes. 


Referencias:

Hayek, F. A. (2004). El orden sensorial. Los fundamentos de la psicología

teórica. Madrid: Unión Editorial.

Friday, October 16, 2015

Articulo # 6

Consciencia y pensamiento conceptual
  • Consciencia
  • Mental
  • Inconsciente
  • Procesos
  • Impulsos nerviosos



Este capítulo se centra en desarrollar una descripción amplia sobre la consciencia

y la inconsciencia, abarcando sus procesos constituyentes y realizando énfasis

principalmente en sus diferencias. Por otro lado también se busca identificar las

diferencias entre lo abstracto y lo concreto, de manera que se logre comprender la

influencia que estos dos aspectos en la percepción del ser humano.


1. Procesos mentales conscientes e inconscientes

Hemos utilizado el término <<mental>> para describir todos los procesos que

implican una clasificación de acontecimientos en términos de un orden cualitativo

similar al que conocemos por nuestra experiencia sensorial subjetiva, y que es

diferente del orden físico de estos acontecimientos. A raíz de esto, la esfera de los

<<fenómenos>> mentales es mucho más extensa que la de los fenómenos

conscientes e incluye muchos acontecimientos que no son conscientes.


Por otro lado, todas las discriminaciones cualitativas implican la presencia de un

orden mental en el sentido en el que hemos utilizado este término (“mental”), no

implica que el individuo sea <<consciente>> <<se percate de>> estos procesos.

Quizá sea entonces imposible dar una definición exacta de lo que es la

consciencia Trataremos de eliminar esta dificultad preguntando no qué <<es>> la

consciencia, sino que hace la consciencia; utilizando tres proposiciones que nos

guiarán hacia un asentimiento bastante general.


En primer lugar, que aunque la distinción entre procesos conscientes y no

conscientes se refiere, originalmente, a las diferentes clases de procesos que

ocurren entre nosotros mismos, también podemos emplearla para describir las

diferencias que observamos en el comportamiento de otras personas. En segundo

lugar, no se puede cuestionar que existen muchas formas intermedias entre los

acontecimientos plenamente conscientes y los plenamente inconscientes que

hacen que esta diferencia sea de grado, ya que la consciencia es evidentemente

capaz de funcionar en muchos grados distintos de intensidad.


En tercer lugar, las respuestas conscientes alcanzan un grado especialmente alto

de modificabilidad e intencionalidad, a razón de que los diferentes hechos

conscientes están relacionados muy estrechamente unos a otros, y es más

probable que produzcan complejos de comportamientos completamente nuevos

que los procesos mentales inconscientes.  


2. Criterios de consciencia

El comportamiento inconsciente puede ocurrir ya sea porque la atención de la

persona está ocupada con otra cosa, o porque la persona sea totalmente

inconsciente como en algunos estados sonambúlicos y trances hipnóticos.

Cabe resaltar que existen tres diferencias entre comportamientos conscientes e

inconscientes; en el comportamiento consciente una persona será capaz de <<dar

cuenta>> de lo que está haciendo, así como será capaz <<tener en cuenta>> en

sus acciones otras experiencias simultáneas de las que también es consciente,

por último, la persona estará guiada también por imágenes y por la reproducción

de circunstancias que evoque la situación existente.


La posibilidad de <<dar cuenta de>> y de <<recordar>> los acontecimientos

consientes, por tanto, sólo nos lleva a esa conexión especialmente estrecha entre

todos los acontecimientos que son conscientes. Por esto mismo es importante, ya

como último punto, mencionar otro hecho familiar con la <<unidad de la

consciencia>>. Es la denominada <<estrechez de la consciencia>>, o el hecho de

que, en cualquier momento, sólo una gama limitada de experiencias puede ser

plenamente consciente.


3. La estructura espacio-temporal común

La <<unidad de la consciencia>> quiere decir que los hechos conscientes ocupan

una posición definida en el mismo orden espacial y temporal, que están

<<fechados>> y <<localizados>> con relación a otros hechos conscientes. Esto

significa que, en lo que se refiere a los hechos conscientes, la <<generalidad>> de

su clasificación ha alcanzado su grado más alto.


La existencia de una estructura espacio-temporal común significa que todas las

reproducciones e imágenes del pasado o los acontecimientos posibles, estarán

relacionados con las experiencias que están <<aquí>> y <<ahora>>. Sin embargo,

no siempre se reconoce la presencia continua, probablemente a raíz de la

preconcepción de que las percepciones concretas siempre preceden a los

contenidos mentales más abstractos.


Podemos convencernos fácilmente de esta co-presencia de las representaciones

subconscientes del entorno; si, por ejemplo, después de haber interpretado

nuestras sensaciones bajo el supuesto de que estamos en una habitación cerrada,

descubrimos que las paredes a nuestras espaldas han desaparecido. En este

ejemplo se descubre que el trasfondo de nuestra experiencia no estaba, y se

trastoca la firme <<localización>> de los hechos conscientemente experimentados

en una estructura presupuesta subconscientemente.  


Por lo tanto, la experiencia consciente reposa sobre una base mucho más extensa

de imágenes menos plenamente conscientes o subconscientes del resto de los

contornos que, a pesar de todo, da su lugar y valor a las representaciones

conscientes.


4. La atención:

La atención consiste en el recibimiento de una excitación pre-existente, es decir

esta no únicamente consiste en observar un objeto, sino que el ser consciente de

este mismo es indispensable; es evidente que se encuentra estrechamente ligada

con los procesos constituyentes de la consciencia. Hasta cierto punto puede

llegarse a considerar como una vigilia de alto grado, en donde los aspectos

significativos son aquellos de los que somos completamente conscientes,

prestando una profunda atención a los pequeños detalles. El papel de la atención

en la percepción del ser humano es indispensable, ya que el séquito fisiológico se

encuentra en un estado de preparación excitativo y se encarga a facilitar la

transmisión e interpretación de los estímulos neuronales. No está de más recalcar

que gracias a esta la consciencia es capaz de comprender y clasificar los

acontecimientos experimentados o los elementos percibidos de una manera


5. Las funciones de la consciencia:

En la consciencia se identifica en el estado excitatorio de los individuos, este es el

encargado de controlar la participación de los impulsos dentro de la atención.

Podemos considerar que pertenece a un centro superior del Sistema Nervioso, en

donde las relaciones abstractas categorizan los objetos individuales constituyendo

finalmente un tejido abstracto; en otras palabras podemos decir que es aquí en

donde los seres humanos realizamos la interpretación del mundo que percibimos a

nivel sensorial. Es importante reconocer que los impulsos nerviosos son

indispensables para el funcionamiento eficaz de los procesos constituyentes del

estado consciente de la mente; por otro lado estos también son los encargados de

determinar el ámbito en el que los nuevos impulsos generados participaran, si en

la conciencia o la atención. Los impulsos, a partir del refuerzo que se les dan,

logran identificar las señales sensoriales extras e irrelevantes frente al objeto al

cual se le presta atención, finalmente eliminando a estas mismas. No podemos

llegar a comprender a totalidad del funcionamiento de la consciencia, y de sus

componentes, sin tener claro en que consiste la atención como tal.


6. Concreto y abstracto:

La experiencia sensorial se encuentra estrechamente ligada con “lo concreto”

pues se tiene una percepción directa e inmediata. Por otro lado encontramos “lo

abstracto”, factores que se encuentran directamente relacionados con los

procesos mentales, ya que es en estos en donde se conceptualiza; en

determinado punto estos conceptos pueden llegar a ser engañosos independiente

a la objetividad o subjetividad del individuo. La percepción sensorial abstracta se

puede considerar como el medio por el cual construimos el conocimiento de las

propiedades externas del objeto percibido. La clasificación que realiza el sistema

nervioso sobre los factores percibidos de un objeto es indispensable debido a que

no es posible identificar a totalidad las cualidades de un elemento. Las cualidades

sensoriales se consideran como abstracciones ya que estas se dan a raíz de las

relaciones que existen entre los estímulos nerviosos.


7. Pensamiento conceptual:

Los objetos pueden llegar a ser percibidos iguales o distintos a nivel sensorial.

Independientemente del comportamiento que estos tengan con otros objetos se da

paso a la creación de nuevas clases, todo gracias a las relaciones conscientes y

ordenadas de los elementos (objetos abstractos) que los individuos realizan.


Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.

Friday, October 2, 2015

Artículo #5

La estructura del orden mental
Introducción
En este artículo, el quinto ya de nuestro blog, hablaremos sobre las experiencias pre-sensoriales y sus consecuencias en el sistema nervioso central, así como de los procesos asociativos de los impulsos del mencionado sistema. Por otra parte, informaremos al lector sobre el mapa que se forma por las conexiones capaces de transmitir impulsos de neurona a neurona.

Palabras Claves
Eslabonamiento
Experiencia pre-sensorial
Mapa
Comportamiento mecánico
Nube de partículas

1.    Experiencia pre-sensorial o <<eslabonamiento>>
Hemos dado en los artículos anteriores el perfil general del principio por el cual un conjunto de impulsos neuronales puede llegar a organizarse de manera análoga al conocido orden de las cualidades mentales. Ahora tendremos que completar este perfil con un esbozo del proceso por el que se forma este orden y del carácter general de ese mismo orden.
En la actualidad aún hay muy poco conocimiento disponible que nos permita trazar una distinción entre la parte del orden mental que para el individuo está determinada por su constitución heredada y la parte que puede entenderse como de origen experiencial.  En un sistema de esta naturaleza, entonces, un impulso aferente que llega por primera vez a los centros superiores no podría aún poseer conexiones con otros impulsos. En cierto sentido, puede decirse que las distinciones cualitativas que se construirán entre el significado de los diferentes impulsos están creadas por la <<experiencia>>.
Cabe resaltar en adición al término anterior, que en este artículo y en los próximos, por eslabonamiento entenderemos el efecto más general y duradero que pueden imprimir los grupos de estímulos sobre las organización del sistema nervioso central; implicando un efecto fisiológico de los hechos externos a esa organización.
Para terminar, aunque pueda sonar a lugar común, es oportuno subrayar que toda experiencia causa la creación de conexiones entre acontecimientos fisiológicos representantes de los estímulos, y que la memoria se basa íntegramente en tales conexiones. Así pues, según la teoría aquí desarrollada, la aparición de una cualidad sensorial presupone que existen previamente eslabonamientos entre impulsos que no pueden haber sido clasificados aún como pertenecientes a un grupo cualitativo particular.

2.    La formación gradual de un <<mapa>> que reproduce las relaciones entre clases de hechos y el entorno
Las conexiones entre impulsos diferentes reproducirán algunas regularidades que caracterizan la aparición de los estímulos que actúan sobre el organismo. La red de estas conexiones no reproducirá ninguno de los atributos de los estímulos individuales, sino que representará tan sólo una especie de registro de asociaciones pasadas entre algún estímulo particular y otros estímulos que han actuado simultáneamente sobre el organismo.
El orden que los eslabonamientos crearán gradualmente en el sistema nervioso central constituirá no sólo un orden muy imperfecto, sino que, será una reproducción errónea de las relaciones que existen entre los correspondientes estímulos físicos.
En primer lugar, los órganos receptores son imperfectamente selectivos en diversos aspectos. En segundo lugar, las clases de estímulos físicos que actuarán sobre el organismo particular no corresponderán a las condiciones del mundo, sino a las condiciones del entorno particular en el que el organismo ha existido.
En tercer lugar, una de las partes más importantes del <<entorno>> del que el sistema nervioso central recibe señales que producen eslabonamientos será el mileu intérieur, el ámbito interno o el resto del organismo en el que existe el sistema nervioso central. En cuarto lugar, no hay razón para suponer que la capacidad de los centros superiores para formar conexiones entre las neuronas en las que representan los impulsos sea uniforme a lo largo de aquellos centros. Es probable que la estructura anatómica dada facilitará la formación de ciertas conexiones y hará más difícil la formación de otras.
En quinto lugar, como resultado de la clasificación sucesiva de los impulsos en diversos niveles diferentes, las señales que buscan los centros superiores y más comprehensivos a menudo no representarán los estímulos individuales, sino que pueden simbolizar clases o grupos de tales estímulos formados en niveles inferiores por propósitos funcionales particulares.

3.    El <<mapa>> y el <<modelo>>
Todo impulso aferente, una vez transmitido a los niveles superiores, emanará ramificaciones cada vez más numerosas, potencialmente capaces de reforzar o de inhibir una gama cada vez más amplia de otros impulsos. Esta creciente ramificación de cada cadena de impulsos, a medida que asciende a los niveles superiores a través de sucesivas repeticiones, significará que, en cualquier momento, el estado excitativo del sistema nervioso completo dependerá cada vez menos de los nuevos estímulos recibidos actualmente.
De esa manera, a medida que la clasificación se vuelve más <<general>> y menos <<específica>>, el hecho clasificatorio también se vuelve, definitivamente, más y más un proceso central, mientras que las relaciones con cualquier respuesta periférica particular se vuelven al mismo tiempo más remotas e indirectas.
Ciertamente, es un problema difícil el de por qué y en qué circunstancias un conjunto dado de impulsos representativos llevará a la expectativa de un entorno más o menos constante, o producirá la persistencia de una imagen dada del entorno particular en que vive el organismo. La explicación probable es que ciertas constelaciones de impulsos se soportan mutuamente entre sí, o que, por una especie de proceso circular, tenderán a evocarse mutuamente más que a una constelación diferente que corresponde a un entorno diferente.
El mapa semipermanente, que se forma por las conexiones capaces de transmitir impulsos de neurona a neurona, es simplemente un aparato para la clasificación u orientación, que puede activarse por cualquier nuevo impulso, pero que existe independientemente de los impulsos particulares que operan en él en un determinado momento.

4.    Procesos asociativos
Las representaciones de las diferentes partes del entorno que producen los impulsos obtendrán su significación, exclusivamente, del hecho de que tienden a evocar otros impulsos. Cada impulso que representa un acontecimiento en el entorno será el punto de partida de muchas cadenas de los procesos asociativos.
Por lo tanto, la configuración de impulsos formado dentro de la estructura de conexiones funcionaría como un aparato de orientación al representar tanto el estado actual del entorno como los cambios que pueden esperarse en ese entorno. En este sentido, es particularmente importante no recaer en la concepción tradicional que hace corresponder los impulsos individuales con cualidades mentales particulares, o concebir los procesos asociativos como simples cadenas de impulsos donde los elementos fisiológicos corresponden a unidades mentales.

5.    Comportamiento mecánico e intencional
Los principios por los que se determina la transmisión de los impulsos en el sistema nervioso central son de tipo que puede muy bien describirse como <<mecánico>> en el sentido más general de la palabra. Por mecanismo entonces nos referimos a un complejo de partes móviles que poseen una estructura constante que determina de manera única sus operaciones, de manera que siempre responderá de la misma manera a una influencia externa dada.
El comportamiento adaptativo e intencional del organismo se constata por la existencia del <<modelo>> del entorno formado por el patrón de impulsos en el sistema nervioso. Si el modelo puede preformar o predecir los efectos de los diferentes cursos de acción, y pre-seleccionar de entre los efectos de los cursos alternativos aquellos que son <<deseables>>, no hay razón para que no fuera capaz de dirigir al organismo hacia el curso de acción concreto que ha sido <<proyectado>> por él.

6.       La relación modelo-objeto
Será útil explicar mejor el carácter de la relación entre el <<modelo>> y su objeto, e ilustrar las posibilidades de <<reproducir>> ciertas características de una estructura compleja dentro de ciertas partes de la misma estructura, construyendo un modelo imaginario y altamente simplificado de la propia relación modelo-objeto. Cabe resaltar, que mientras utilicemos la concepción de un modelo para este propósito, debemos, evitar la sugerencia de que debe ser la creación de una mente pensante.
La construcción de modelos simplifica la tarea y extiende en dos modos el ámbito de una adaptación exitosa: selecciona, como relevantes para la predicción de acontecimientos que son importantes para la persistencia de la estructura, a algunos elementos del entorno complejo y los trata como ejemplos de clase de acontecimiento.

Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.

Friday, September 18, 2015

Artículo #4

Introducción
En este artículo se discutirá sobre los efectos sensoriales que ocurren sobre los procesos motores y los impulsos impartidos por procesos corporales. En adición a esto, se explicará el proceso por el cual la jerarquización del sistema nervioso central evoluciona en distintas estructuraciones. Cabe resaltar, que aclararemos también en este capítulo, las diferentes percepciones que ocurren dentro las  valoraciones generalizadas y específicas de los niveles superiores o inferiores donde se manifiestan las impulsos sensoriales.
Palabras clave
Sistema nervioso central, estímulos similares, teoría de James, impulsos exteroceptivos y impulsos propioceptivos.

4. Sensación y comportamiento

1.      La sensación y el organismo

En los capítulos precedentes se ha representado el aparato de clasificación de los impulsos como si se tratara de un sistema neutral y centralizado. Se ha optado por esto mismo por concentrarse exclusivamente en el orden que puede crearse por medio del establecimiento de conexiones entre los impulsos sensoriales. En este capítulo, por tanto, habremos de examinar los efectos de lo sensorial sobre los procesos motores, así como a los impulsos sensoriales establecidos por los diversos procesos del cuerpo.

Es necesario tomar nota también en el orden jerárquico del sistema nervioso central. Veremos que la organización de todas las conexiones entre lo sensorial y los procesos motores, así como también la correspondiente existencia de una jerarquía de centros cada vez más comprehensivos, son hechos de la máxima importancia para la compresión del orden sensorial. Pues la relación entre lo sensorial y los procesos motores es doble: deberemos examinar cómo diversos complejos de impulsos sensoriales influirán en el comportamiento y cómo, por el otro lado, las respuestas motoras influirán en la discriminación sensorial.

2.      La evolución y el orden jerárquico del sistema nervioso central

Los problemas concretos que presentan los organismos aparecen sólo cuando éstos responden a estímulos concretos de manera que se asegure su persistencia. Subrayemos entonces, que el problema del ajuste intencional de los organismos a los cambios surge mucho antes que el problema de su comportamiento intencional respecto de los objetos externos. A razón de lo anterior cualquier intento de explicar la complejísima categoría de la acción intencional que hace posible el sistema central desarrollado, será prematuro en tanto no poseamos una teoría biológica plenamente adecuada.

Por consiguiente, nuestra tarea comienza donde el sistema nervioso somático hace posibles las respuestas discriminatorias a una gran variedad de combinaciones de estímulos y, en particular, donde el aprendizaje se convierte en factor dominante. Aclaremos entonces, que la característica esencial del orden de las cualidades sensoriales es que, dentro de eses orden, cada estímulo no posee un único significado.  

3.      Del reflejo específico a la valoración generalizada

Se ha descubierto que, unas vez que un estímulo ha desarrollado una respuesta condicionada, otros estímulos “similares” pueden despertar la misma respuesta. Se alcanza entonces un grado más alto de selección o clasificación cuando se conectan alternativamente varias respuestas con cada uno de los impulsos sensoriales de un grupo dado.

La respuesta que producirá cualquier estímulo sensorial dependerá de qué otros estímulos lo acompañen, teniendo en cuenta que cualquier impulso sensorial concreto puede producir o resultados que sean similares a los producidos por otros, o resultados diferentes. Por tanto, en estos niveles inferiores, la discriminación puede ser bastante detallada ya que se refiere a respuestas o funciones particulares. Las respuestas a un estímulo dado se vuelven entonces más y más susceptibles de ser modificadas en los niveles superiores por la influencia de los impulsos de otras fuentes.

4.      Propiocepción de las respuestas de nivel inferior

El hecho de que los impulsos sensoriales puedan evocar respuestas en muchos niveles sucesivos tiene una gran influencia en la manera en que se discriminarán en los niveles superiores. Si los impulsos sensoriales evocan tales respuestas en niveles inferiores, llegarán a los niveles superiores acompañados por los impulsos propioceptivos que registran esas respuestas.

El orden sensorial que nos ocupa es tanto resultado como causa de las actividades motoras del cuerpo. Así pues, las valoraciones de los impulsos sensoriales que llegan a los centros superiores deben compararse a la apreciación que de los acontecimientos que se producen durante el recorrido tiene una persona conduciendo un auto o un piloto de avión.

En lo que concierne a los centros superiores, una combinación dada de estímulos externos no significará simplemente que se ha de esperar tal o tal otro acontecimiento externo, sino también que están produciéndose ciertos ajustes del organismo. En conjunto, es más probable que las respuestas a través de los centros inferiores sean innata en el individuo, esto es, adquirido por la especie en el curso de la evolución, y que las respuestas efectuadas por los centros superiores estén basadas en gran medida en la experiencia individual, no puede entenderse esto como una regla universal.   

Actitudes y movimientos ligados a la percepción

Las respuestas motoras se consideran como una acción de la percepción, pues se encuentran estrechamente ligadas a los estímulos sensoriales; las sensaciones y los movimientos son dos aspectos que se relacionan entre sí. Teniendo conocimiento de esto V. Von Weizsacker determina que existe un entrelazado, en donde las experiencias sensoriales conllevan como efecto algún movimiento, los cuales están constituidos por impulsos exteroceptivos y propioceptivos. Los impulsos sensoriales son considerados polivalentes pues dependen de otros impulsos y producen sensaciones.

Pautas de respuestas motoras
Una pauta o un modelo se definen como la agrupación de distintos comportamientos generados por impulsos motores y sensoriales simultáneos en la percepción; se consideran el medio por el cual inicia el movimiento. Teniendo conciencia de esto se puede relacionar de manera directa con el entrelazado de los impulsos exteroceptivos y propioceptivos.

Necesidades biogénicas y pulsiones

La supervivencia es la necesidad principal de los organismos, estos pueden adaptarse al cambio constantemente y con bastante facilidad. En el momento que se cumple con una necesidad se genera satisfacción en el cuerpo. Las pulsiones se generan debido las necesidades biológicas (fisiológicas) existentes, las cuales son el resultado a los procesos vegetativos del organismo; gracias a la fuerte relación que existe entre ambos procesos es difícil separar o distinguir uno del otro.

Las emociones y la teoría de James

Las emociones se definen como distintas respuestas a las experiencias y los estímulos externos en distintas condiciones, raíz de estas condiciones variantes se pueden constituir modelos de actitudes los cuales afectaran de manera directa en la percepción del organismo. Las cualidades afectivas son una clasificación de emociones en donde se logra diferenciarlas de las cualidades sensoriales; la diferencia más sobresaliente es que las cualidades sensoriales (subsistema sensorial) se estructuran partiendo de relaciones espaciales y y las cualidades afectivas (subsistema afectivo) omiten este aspecto.


Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.

Friday, August 21, 2015

Articulo #2



Esbozo de la Teoría

En este segundo capítulo se abarcaron temáticas bastante complejas tales como el desarrollo del Sistema Nervioso y la participación de los procesos mentales como la clasificación de los elementos en el mismo. Recalca la importancia de cada uno de los procesos mentales, pues es de esta manera como vamos comprendiendo los efectos simples o complejos que provocan.

Palabras Clave:

·         Isomorfi

·         Sistema Nervioso

·         Cualidades sensoriales estáticas

·         Modelo cerebral

·         Clasificacion

1. El principio de la explicación

Gracias a nuestro primer artículo, hemos llegado a la conclusión de que las cualidades sensoriales forman un sistema auto fundado, de tal modo que podemos describir cualquiera de estas cualidades sólo en términos de sus relaciones con otras cualidades análogas.

Podemos entonces esperar a llegar a una explicación del proceso en que intervienen las cualidades sensoriales, y por tanto, construir un sistema de elementos físicos “topológicamente equivalente” o “isomorfo” respecto al si stema de las cualidades sensoriales.

El concepto matemático de isomorfismo ha sido utilizado por los miembros de la escuela de Gestalt similarmente a como lo empleamos aquí, sin embargo, cabe resaltar que siempre que se use el término isomorfismo a lo largo de nuestro análisis, se utilizará en su estricto significado matemático de una correspondencia estructural entre sistemas relacionados, y no en algún sentido tomado directamente de la escuela de la Gestalt.

Nos daremos cuenta entonces que el isomorfismo de dos estructuras no implica la semejanza de su disposición en el espacio. Además de esto, conviene recordar que a lo largo de este trabajo, siempre que hablemos de un “modelo en el interior del cerebro”, el término “modelo” y otras palabras análogas deberán entenderse en este sentido topológico y no en sentido espacial.

Pues en un sistema en el que la posición de un elemento está determinada por las conexiones con otros elementos, dos elementos distintos pueden ocupar posiciones idénticas, lo cual, es imposible en sentido espacial. Dos puntos distintos en el espacio no pueden tener relaciones espaciales idénticas con cada punto de un grupo de puntos diversos.

El mencionado isomorfismo describe solamente una similitud de las estructuras en su conjunto y de la posición de los correspondientes elementos dentro de la estructura.

Existen tres estructuras de las que puede decirse que son isomorfas: a. El orden físico del mundo externo. b. El orden neuronal de las fibras y de los impulsos que transmiten estas fibras. c. El orden mental o fenoménico de las sensaciones.

La problemática surge cuando vemos que el primer orden y tercer orden no son realmente isomorfos, pues el orden físico difiere del orden fenoménico. Y aunque en cierta medida son similares, están muy lejos de ser idénticos.

Planteamos entonces que el isomorfismo entre don estructuras u órdenes no implica isomorfismo entre cualesquiera propiedades que pueden tener sus elementos aparte de su lugar en la estructura.

Aclararemos también, a lo largo de este libro, que los estímulos individuales y los impulsos nerviosos individuales no están únicamente relacionados con cualidades sensoriales individuales específicas, sino que al contrario, si la acción de un impulso depende de la posición que ocupa la fibra que lo transporta en el sistema conjunto de fibras interconectadas, al mismo tiempo parece poco probable que sus efectos dependan de qué otros impulsos estén transmitiendo al mismo tiempo.

Durante mucho tiempo ha sido un lugar común en psicología que una parte importante del contenido de experiencia de las cualidades sensoriales es el resultado de la interpretación basada en la experiencia.

Es por esto que la teoría de la formación de las cualidades sensoriales que se va a desarrollar en los artículos siguientes, no es más que una extensión y un desarrollo sistemático de una concepción ampliamente compartida según la cual cada sensación contiene elementos de interpretación basados en el aprendizaje, una extensión tal por la que las cualidades sensoriales se explican enteramente a partir de esa interpretación.


2. El orden de las cualidades sensoriales en sus aspectos estáticos y dinámicos   

Cuando nos referimos a la diferencia entre los aspectos “estático” y “dinámico” del sistema de cualidades sensoriales, normalmente pensamos en diferentes cualidades como existentes todas al mismo tiempo. Sin embargo, todas las cuestiones que podemos plantearnos acerca de las diferencias entre estas cualidades deben necesariamente referirse a los diferentes efectos que en diferentes combinaciones ejercerán sobre los acontecimientos que se sucedan.

Cabe aclarar, que cuando imaginamos el sistema de cualidades sensoriales existiendo como un todo en un momento dado, ello no quiere decir que tengamos imágenes de todas las posibles cualidades sensoriales. El sistema “estático” es de hecho, una secuencia de imagines conectadas de forma compleja por relaciones de casualidad.

La investigación psicológica ha dejado más claro que no podemos explicar el comportamiento observado sin reconstruir los “procesos que se producen dentro del cerebro”. Pues sería absurdo reconocer las diferencias entre respuestas sólo en tanto, y en cuanto, se manifiestan en el comportamiento manifiesto, e ignorar por completo nuestro conocimiento subjetivo de la discriminación.

Debemos demostrar en adición a esto, que como mínimo, es muy probable que una vez que se ha establecido una conexión directa entre los impulsos iniciales sensoriales y el impulso que registra la respuesta motora evocada por él, la respuesta motora efectiva se haga innecesaria para el funcionamiento continuado de este mecanismo particular.

También veremos como la aparente paradoja de que ciertas relaciones entre acontecimientos no mentales, se resuelven tan pronto como aceptamos la definición de mente como un orden particular. Ya que cualquier acontecimiento neural individual puede tener propiedades físicas similares, o diferentes, de las del resto si se investiga aisladamente.

Concluimos entonces en que el problema que debemos afrontar es cómo se puede construir a partir de elementos conocidos del sistema nervioso una estructura que sea capaz de desarrollar una discriminación en sus respuestas a los estímulos, como sabemos que, funciona nuestra mente.


3.      El principio de la clasificación

La discriminación es un fenómeno en donde se identifica concretamente  las diferencias entre elementos. Para llevar a cabo este proceso de una manera eficaz es importante e indispensable realizar una clasificación simple (selección), considerado este como un acontecimiento recurrente, pues establece que los acontecimientos se encuentran estrechamente ligados con el mismo grupo de acontecimientos debido a que los efectos que producen son únicos, es decir no pueden ser iguales.


4.      Clasificación múltiple

Este tipo de clasificación establece que los acontecimientos pueden ligarse con distintos grupos considerando las características presentadas; es decir, los grupos con distintos acontecimientos son capaces de producir una misma respuesta. Analizando a profundidad estas temáticas podríamos decir que el Sistema Nervioso tiene un papel fundamental, pues realizan un reconocimiento de los impulsos los cuales no poseen características específicas e individuales que los diferencien del resto. Consideramos al aparato neuronal de clasificación como la estructura ismórfica; los elementos que lo conforman son identificados como las fibras que transmiten los impulsos, y finalmente  los impulsos serán el elemento principal de todo el proceso de clasificación.


5.      La tesis central

El desarrollo del Sistema Nervioso es una temática sumamente importante de conocer. Está constituido por conexiones de fibras para la transportación de impulsos (neurona a neurana)  los cuales posteriormente llegaran a ser clasificados en la mente humana basándose en el orden de las cualidades sensoriales. Podemos considerar al Sistema Nervioso Central como la estructura de donde se realiza, a través de impulsos nerviosos, una clasificación de los distintos elementos, sin importar el efecto que estos produzcan.

Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.