Friday, October 16, 2015

Articulo # 6

Consciencia y pensamiento conceptual
  • Consciencia
  • Mental
  • Inconsciente
  • Procesos
  • Impulsos nerviosos



Este capítulo se centra en desarrollar una descripción amplia sobre la consciencia

y la inconsciencia, abarcando sus procesos constituyentes y realizando énfasis

principalmente en sus diferencias. Por otro lado también se busca identificar las

diferencias entre lo abstracto y lo concreto, de manera que se logre comprender la

influencia que estos dos aspectos en la percepción del ser humano.


1. Procesos mentales conscientes e inconscientes

Hemos utilizado el término <<mental>> para describir todos los procesos que

implican una clasificación de acontecimientos en términos de un orden cualitativo

similar al que conocemos por nuestra experiencia sensorial subjetiva, y que es

diferente del orden físico de estos acontecimientos. A raíz de esto, la esfera de los

<<fenómenos>> mentales es mucho más extensa que la de los fenómenos

conscientes e incluye muchos acontecimientos que no son conscientes.


Por otro lado, todas las discriminaciones cualitativas implican la presencia de un

orden mental en el sentido en el que hemos utilizado este término (“mental”), no

implica que el individuo sea <<consciente>> <<se percate de>> estos procesos.

Quizá sea entonces imposible dar una definición exacta de lo que es la

consciencia Trataremos de eliminar esta dificultad preguntando no qué <<es>> la

consciencia, sino que hace la consciencia; utilizando tres proposiciones que nos

guiarán hacia un asentimiento bastante general.


En primer lugar, que aunque la distinción entre procesos conscientes y no

conscientes se refiere, originalmente, a las diferentes clases de procesos que

ocurren entre nosotros mismos, también podemos emplearla para describir las

diferencias que observamos en el comportamiento de otras personas. En segundo

lugar, no se puede cuestionar que existen muchas formas intermedias entre los

acontecimientos plenamente conscientes y los plenamente inconscientes que

hacen que esta diferencia sea de grado, ya que la consciencia es evidentemente

capaz de funcionar en muchos grados distintos de intensidad.


En tercer lugar, las respuestas conscientes alcanzan un grado especialmente alto

de modificabilidad e intencionalidad, a razón de que los diferentes hechos

conscientes están relacionados muy estrechamente unos a otros, y es más

probable que produzcan complejos de comportamientos completamente nuevos

que los procesos mentales inconscientes.  


2. Criterios de consciencia

El comportamiento inconsciente puede ocurrir ya sea porque la atención de la

persona está ocupada con otra cosa, o porque la persona sea totalmente

inconsciente como en algunos estados sonambúlicos y trances hipnóticos.

Cabe resaltar que existen tres diferencias entre comportamientos conscientes e

inconscientes; en el comportamiento consciente una persona será capaz de <<dar

cuenta>> de lo que está haciendo, así como será capaz <<tener en cuenta>> en

sus acciones otras experiencias simultáneas de las que también es consciente,

por último, la persona estará guiada también por imágenes y por la reproducción

de circunstancias que evoque la situación existente.


La posibilidad de <<dar cuenta de>> y de <<recordar>> los acontecimientos

consientes, por tanto, sólo nos lleva a esa conexión especialmente estrecha entre

todos los acontecimientos que son conscientes. Por esto mismo es importante, ya

como último punto, mencionar otro hecho familiar con la <<unidad de la

consciencia>>. Es la denominada <<estrechez de la consciencia>>, o el hecho de

que, en cualquier momento, sólo una gama limitada de experiencias puede ser

plenamente consciente.


3. La estructura espacio-temporal común

La <<unidad de la consciencia>> quiere decir que los hechos conscientes ocupan

una posición definida en el mismo orden espacial y temporal, que están

<<fechados>> y <<localizados>> con relación a otros hechos conscientes. Esto

significa que, en lo que se refiere a los hechos conscientes, la <<generalidad>> de

su clasificación ha alcanzado su grado más alto.


La existencia de una estructura espacio-temporal común significa que todas las

reproducciones e imágenes del pasado o los acontecimientos posibles, estarán

relacionados con las experiencias que están <<aquí>> y <<ahora>>. Sin embargo,

no siempre se reconoce la presencia continua, probablemente a raíz de la

preconcepción de que las percepciones concretas siempre preceden a los

contenidos mentales más abstractos.


Podemos convencernos fácilmente de esta co-presencia de las representaciones

subconscientes del entorno; si, por ejemplo, después de haber interpretado

nuestras sensaciones bajo el supuesto de que estamos en una habitación cerrada,

descubrimos que las paredes a nuestras espaldas han desaparecido. En este

ejemplo se descubre que el trasfondo de nuestra experiencia no estaba, y se

trastoca la firme <<localización>> de los hechos conscientemente experimentados

en una estructura presupuesta subconscientemente.  


Por lo tanto, la experiencia consciente reposa sobre una base mucho más extensa

de imágenes menos plenamente conscientes o subconscientes del resto de los

contornos que, a pesar de todo, da su lugar y valor a las representaciones

conscientes.


4. La atención:

La atención consiste en el recibimiento de una excitación pre-existente, es decir

esta no únicamente consiste en observar un objeto, sino que el ser consciente de

este mismo es indispensable; es evidente que se encuentra estrechamente ligada

con los procesos constituyentes de la consciencia. Hasta cierto punto puede

llegarse a considerar como una vigilia de alto grado, en donde los aspectos

significativos son aquellos de los que somos completamente conscientes,

prestando una profunda atención a los pequeños detalles. El papel de la atención

en la percepción del ser humano es indispensable, ya que el séquito fisiológico se

encuentra en un estado de preparación excitativo y se encarga a facilitar la

transmisión e interpretación de los estímulos neuronales. No está de más recalcar

que gracias a esta la consciencia es capaz de comprender y clasificar los

acontecimientos experimentados o los elementos percibidos de una manera


5. Las funciones de la consciencia:

En la consciencia se identifica en el estado excitatorio de los individuos, este es el

encargado de controlar la participación de los impulsos dentro de la atención.

Podemos considerar que pertenece a un centro superior del Sistema Nervioso, en

donde las relaciones abstractas categorizan los objetos individuales constituyendo

finalmente un tejido abstracto; en otras palabras podemos decir que es aquí en

donde los seres humanos realizamos la interpretación del mundo que percibimos a

nivel sensorial. Es importante reconocer que los impulsos nerviosos son

indispensables para el funcionamiento eficaz de los procesos constituyentes del

estado consciente de la mente; por otro lado estos también son los encargados de

determinar el ámbito en el que los nuevos impulsos generados participaran, si en

la conciencia o la atención. Los impulsos, a partir del refuerzo que se les dan,

logran identificar las señales sensoriales extras e irrelevantes frente al objeto al

cual se le presta atención, finalmente eliminando a estas mismas. No podemos

llegar a comprender a totalidad del funcionamiento de la consciencia, y de sus

componentes, sin tener claro en que consiste la atención como tal.


6. Concreto y abstracto:

La experiencia sensorial se encuentra estrechamente ligada con “lo concreto”

pues se tiene una percepción directa e inmediata. Por otro lado encontramos “lo

abstracto”, factores que se encuentran directamente relacionados con los

procesos mentales, ya que es en estos en donde se conceptualiza; en

determinado punto estos conceptos pueden llegar a ser engañosos independiente

a la objetividad o subjetividad del individuo. La percepción sensorial abstracta se

puede considerar como el medio por el cual construimos el conocimiento de las

propiedades externas del objeto percibido. La clasificación que realiza el sistema

nervioso sobre los factores percibidos de un objeto es indispensable debido a que

no es posible identificar a totalidad las cualidades de un elemento. Las cualidades

sensoriales se consideran como abstracciones ya que estas se dan a raíz de las

relaciones que existen entre los estímulos nerviosos.


7. Pensamiento conceptual:

Los objetos pueden llegar a ser percibidos iguales o distintos a nivel sensorial.

Independientemente del comportamiento que estos tengan con otros objetos se da

paso a la creación de nuevas clases, todo gracias a las relaciones conscientes y

ordenadas de los elementos (objetos abstractos) que los individuos realizan.


Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.

3 comments:

  1. Muy buen artículo. Me gustó mucho la facilidad que utilizan para explicar el tema. Sigan así!
    - Alejandro Artiga

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  2. Me gusta mucho su resumen puesto que explica claramente las ideas principales y la división de capítulos. La única recomendación es que usen imágenes ya que se ve un poco monótono y ayudaría a la estética.

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