Friday, October 2, 2015

Artículo #5

La estructura del orden mental
Introducción
En este artículo, el quinto ya de nuestro blog, hablaremos sobre las experiencias pre-sensoriales y sus consecuencias en el sistema nervioso central, así como de los procesos asociativos de los impulsos del mencionado sistema. Por otra parte, informaremos al lector sobre el mapa que se forma por las conexiones capaces de transmitir impulsos de neurona a neurona.

Palabras Claves
Eslabonamiento
Experiencia pre-sensorial
Mapa
Comportamiento mecánico
Nube de partículas

1.    Experiencia pre-sensorial o <<eslabonamiento>>
Hemos dado en los artículos anteriores el perfil general del principio por el cual un conjunto de impulsos neuronales puede llegar a organizarse de manera análoga al conocido orden de las cualidades mentales. Ahora tendremos que completar este perfil con un esbozo del proceso por el que se forma este orden y del carácter general de ese mismo orden.
En la actualidad aún hay muy poco conocimiento disponible que nos permita trazar una distinción entre la parte del orden mental que para el individuo está determinada por su constitución heredada y la parte que puede entenderse como de origen experiencial.  En un sistema de esta naturaleza, entonces, un impulso aferente que llega por primera vez a los centros superiores no podría aún poseer conexiones con otros impulsos. En cierto sentido, puede decirse que las distinciones cualitativas que se construirán entre el significado de los diferentes impulsos están creadas por la <<experiencia>>.
Cabe resaltar en adición al término anterior, que en este artículo y en los próximos, por eslabonamiento entenderemos el efecto más general y duradero que pueden imprimir los grupos de estímulos sobre las organización del sistema nervioso central; implicando un efecto fisiológico de los hechos externos a esa organización.
Para terminar, aunque pueda sonar a lugar común, es oportuno subrayar que toda experiencia causa la creación de conexiones entre acontecimientos fisiológicos representantes de los estímulos, y que la memoria se basa íntegramente en tales conexiones. Así pues, según la teoría aquí desarrollada, la aparición de una cualidad sensorial presupone que existen previamente eslabonamientos entre impulsos que no pueden haber sido clasificados aún como pertenecientes a un grupo cualitativo particular.

2.    La formación gradual de un <<mapa>> que reproduce las relaciones entre clases de hechos y el entorno
Las conexiones entre impulsos diferentes reproducirán algunas regularidades que caracterizan la aparición de los estímulos que actúan sobre el organismo. La red de estas conexiones no reproducirá ninguno de los atributos de los estímulos individuales, sino que representará tan sólo una especie de registro de asociaciones pasadas entre algún estímulo particular y otros estímulos que han actuado simultáneamente sobre el organismo.
El orden que los eslabonamientos crearán gradualmente en el sistema nervioso central constituirá no sólo un orden muy imperfecto, sino que, será una reproducción errónea de las relaciones que existen entre los correspondientes estímulos físicos.
En primer lugar, los órganos receptores son imperfectamente selectivos en diversos aspectos. En segundo lugar, las clases de estímulos físicos que actuarán sobre el organismo particular no corresponderán a las condiciones del mundo, sino a las condiciones del entorno particular en el que el organismo ha existido.
En tercer lugar, una de las partes más importantes del <<entorno>> del que el sistema nervioso central recibe señales que producen eslabonamientos será el mileu intérieur, el ámbito interno o el resto del organismo en el que existe el sistema nervioso central. En cuarto lugar, no hay razón para suponer que la capacidad de los centros superiores para formar conexiones entre las neuronas en las que representan los impulsos sea uniforme a lo largo de aquellos centros. Es probable que la estructura anatómica dada facilitará la formación de ciertas conexiones y hará más difícil la formación de otras.
En quinto lugar, como resultado de la clasificación sucesiva de los impulsos en diversos niveles diferentes, las señales que buscan los centros superiores y más comprehensivos a menudo no representarán los estímulos individuales, sino que pueden simbolizar clases o grupos de tales estímulos formados en niveles inferiores por propósitos funcionales particulares.

3.    El <<mapa>> y el <<modelo>>
Todo impulso aferente, una vez transmitido a los niveles superiores, emanará ramificaciones cada vez más numerosas, potencialmente capaces de reforzar o de inhibir una gama cada vez más amplia de otros impulsos. Esta creciente ramificación de cada cadena de impulsos, a medida que asciende a los niveles superiores a través de sucesivas repeticiones, significará que, en cualquier momento, el estado excitativo del sistema nervioso completo dependerá cada vez menos de los nuevos estímulos recibidos actualmente.
De esa manera, a medida que la clasificación se vuelve más <<general>> y menos <<específica>>, el hecho clasificatorio también se vuelve, definitivamente, más y más un proceso central, mientras que las relaciones con cualquier respuesta periférica particular se vuelven al mismo tiempo más remotas e indirectas.
Ciertamente, es un problema difícil el de por qué y en qué circunstancias un conjunto dado de impulsos representativos llevará a la expectativa de un entorno más o menos constante, o producirá la persistencia de una imagen dada del entorno particular en que vive el organismo. La explicación probable es que ciertas constelaciones de impulsos se soportan mutuamente entre sí, o que, por una especie de proceso circular, tenderán a evocarse mutuamente más que a una constelación diferente que corresponde a un entorno diferente.
El mapa semipermanente, que se forma por las conexiones capaces de transmitir impulsos de neurona a neurona, es simplemente un aparato para la clasificación u orientación, que puede activarse por cualquier nuevo impulso, pero que existe independientemente de los impulsos particulares que operan en él en un determinado momento.

4.    Procesos asociativos
Las representaciones de las diferentes partes del entorno que producen los impulsos obtendrán su significación, exclusivamente, del hecho de que tienden a evocar otros impulsos. Cada impulso que representa un acontecimiento en el entorno será el punto de partida de muchas cadenas de los procesos asociativos.
Por lo tanto, la configuración de impulsos formado dentro de la estructura de conexiones funcionaría como un aparato de orientación al representar tanto el estado actual del entorno como los cambios que pueden esperarse en ese entorno. En este sentido, es particularmente importante no recaer en la concepción tradicional que hace corresponder los impulsos individuales con cualidades mentales particulares, o concebir los procesos asociativos como simples cadenas de impulsos donde los elementos fisiológicos corresponden a unidades mentales.

5.    Comportamiento mecánico e intencional
Los principios por los que se determina la transmisión de los impulsos en el sistema nervioso central son de tipo que puede muy bien describirse como <<mecánico>> en el sentido más general de la palabra. Por mecanismo entonces nos referimos a un complejo de partes móviles que poseen una estructura constante que determina de manera única sus operaciones, de manera que siempre responderá de la misma manera a una influencia externa dada.
El comportamiento adaptativo e intencional del organismo se constata por la existencia del <<modelo>> del entorno formado por el patrón de impulsos en el sistema nervioso. Si el modelo puede preformar o predecir los efectos de los diferentes cursos de acción, y pre-seleccionar de entre los efectos de los cursos alternativos aquellos que son <<deseables>>, no hay razón para que no fuera capaz de dirigir al organismo hacia el curso de acción concreto que ha sido <<proyectado>> por él.

6.       La relación modelo-objeto
Será útil explicar mejor el carácter de la relación entre el <<modelo>> y su objeto, e ilustrar las posibilidades de <<reproducir>> ciertas características de una estructura compleja dentro de ciertas partes de la misma estructura, construyendo un modelo imaginario y altamente simplificado de la propia relación modelo-objeto. Cabe resaltar, que mientras utilicemos la concepción de un modelo para este propósito, debemos, evitar la sugerencia de que debe ser la creación de una mente pensante.
La construcción de modelos simplifica la tarea y extiende en dos modos el ámbito de una adaptación exitosa: selecciona, como relevantes para la predicción de acontecimientos que son importantes para la persistencia de la estructura, a algunos elementos del entorno complejo y los trata como ejemplos de clase de acontecimiento.

Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.

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