Consecuencias filosóficas
Introducción
En nuestro último artículo
hablaremos sobre las aplicaciones filosóficas de todos los temas tratados a lo
largo de este blog. Las experiencias sensoriales, el materialismo y las divisiones
en las ciencias que estas aplicaciones puedan crear. Se desarrollara como las experiencias, tanto del presente como del pasado, influyen y afectan de manera directa a los organismos. Podemos reconocer que la experiencia es la fuente y base del conocimiento del ser humano, pues de esta manera es como conocemos el mundo sensible (externo).
Palabras clave
- Eslabonamientos
- Re clasificación
- Detalles transitorios
- Aplicaciones
- Fenómenos mentales
1. Experiencia
pre-sensorial y empirismo puro
El
aparato mediante el cual conocemos el mundo exterior es el producto de algún
tipo de experiencia, y dicho aparato está modelado por las condiciones
prevalentes en el entorno en que vivimos. Si esta conclusión es correcta,
entonces se plantean necesariamente algunos importantes interrogantes
filosóficos, sobre los cuales haremos algunas observaciones en este artículo
final.
Estas
consecuencias filosóficas se derivan principalmente del papel que hemos
asignado a la acción de la experiencia pre-sensorial o de los
“eslabonamientos”. En específico, la eliminación del hipotético núcleo “puro”
de las sensaciones; el cual despeja el campo de muchos enigmas filosóficos
originados en la falta de significado de esas hipótesis.
De
acuerdo con nuestra teoría, los atributos característicos de las cualidades
sensoriales no son atributos que posean por sí mismos estos acontecimientos y
que sean en cierto modo “comunicados” a la mente, sino que consisten en la
diferenciación de las respuestas del organismo, mediante las cuales se crea el
orden o la clasificación cualitativa de estos acontecimientos. Es así entonces
que toda sensación debe considerarse como una interpretación de un
acontecimiento a la luz de la experiencia pasada del individuo o de la especie.
Es
probable que toda experiencia sensorial de un acontecimiento del mundo externo
posea “atributos” a los que no corresponde ningún atributo análogo de los
acontecimientos externos. Si, pues, las distinciones entre las diferentes
cualidades sensoriales a partir de las cuales parece estar construida nuestra
experiencia sensorial consciente, están ellas mismas determinadas por
experiencias pre-sensoriales. Poseemos un “conocimiento” sobre el mundo
fenoménico que debe poder aplicarse a todo lo que podemos experimentar a través
de nuestros sentidos. Debemos entonces usar el proceso de “reclasificación”, o
sea la demolición de las clases formadas sobre la base de las relaciones
implícitas.
2. El
fenomenismo y la inconstancia de las cualidades sensoriales
Al
decir que “existe” un mundo “objetivo” diferente del mundo fenoménico,
afirmamos que es posible construir un orden de eventos que es diferente del que
nos muestran nuestros sentidos y que nos permite dar una idea más coherente del
comportamiento de los diferentes acontecimientos del mundo. Cualquier
interpretación puramente fenomenística de la función de la ciencia está, por
tanto, condenada al fracaso, desde el momento en el que nuestros sentidos no
efectúan una clasificación de los diferentes acontecimientos, tal que todo lo
que se nos presente como similar, se comportará también siempre del mismo modo.
El
objetivo de este procedimiento debe ser definir todas las clases de
acontecimientos exclusivamente en términos de sus relaciones con el resto y sin
ninguna referencia a sus propiedades sensoriales. Las actividades mentales
“superiores” son simplemente una repetición de procesos de clasificación a los
que permiten la distinción entre las diferentes cualidades sensoriales que
constituyen su punto de partida.
La
concepción de Bertran Russell respecto a todo esto, es que “la esencia del
mundo” consiste en innumerables detalles transitorios, como una mancha de color
que es tanto física como psíquica; estipula que “las sensaciones son lo que es
común al mundo mental y al físico”.
3. Dualismo
y materialismo
Las
teorías dualistas son producto de la costumbre, adquirida por el hombre en su
más primitiva observación de la naturaleza. Así, el reconocimiento de la
existencia de semejante sustancia material específica se consideró luego como
una explicación adecuada del proceso producido. Por tanto, una explicación de los
fenómenos mentales que evite la concepción de una sustancia mental distinta no
es en modo alguno una concepción materialista, por cuanto no atribuye a la
mente ninguna propiedad que derivemos de nuestro conocimiento de la materia.
4. La
naturaleza de la explicación
Sugerimos
anteriormente que la explicación consiste en la formación en el cerebro de un
“modelo” de los acontecimientos complejos que se desea explicar; esta noción de
“modelo” que se supone que el cerebro es capaz de construir ha sido utilizada a
este propósito y por sí misma no nos lleva muy lejos.
La
posibilidad de formar un modelo capaz de explicar un fenómeno cualquiera
presupone que tenemos a nuestra disposición distintos elementos cuyo modo de
obrar en diversas circunstancias nos sea conocido con independencia del modelo
concreto en que esos elementos sean empleados. Por tanto, el resultado
particular que se produce se reconoce como el efecto de la aparición simultánea
de ciertos elementos en una determinada constelación.
5. La
explicación del problema
En la
explicación de un problema se hace énfasis en la descripción a profundidad los acontecimientos
y propiedades que lo constituyen. Por otro lado es importante recalcar que en
estas se identifican las características distintas y similares de los fenómenos
que experimenta. Como resultado de la explicación tenemos la diferenciación
entre las clases teóricas (situación específica en la que un fenómeno podría
llegar a cambiar de clase) y empíricas de los fenómenos de una especie
(fenómenos observables-sensibles).
Así
mismo se puede llegar a diferenciar la explicación detallada de un fenómeno
particular y la clase del fenómeno, identificando rígidamente las diferencias
en la aplicación de la ciencia y la teoría que lo constituye. Por otro lado
también es posible realizar una diferenciación entre una explicación del
principio y una detallada, gracias a los conceptos utilizados los cuales determinaran
la generalidad que se maneja.
6. Los
límites de la explicación
Es
importante tener siempre en cuenta que para desarrollar una explicación
detallada y concreta no es necesaria o fundamental la explicación del principio
en el que se desenvuelve el determinado fenómeno. La explicación se encuentra
limitada por distintos factores fundamentales. Requiere de la identificación de
acontecimientos concretos; clasificación de elementos para construir modelos
basados en asociación de manera que estos satisfagan la relación existente
entre el agente (aparato de clasificación) y el modelo (objetos clasificados).
Se
llega a establecer el límite absoluto a través de la explicación que se llega a
realizar en el cerebro del ser humano. Para realizar una explicación extensa y completa
de un proceso mental particular deben de ser utilizados términos físicos y completamente
objetivos, de manera que se deje a un lado comentarios que sean parte de un proceso
mental.
Uno de
los aspectos que nuca debemos dejar a un lado es que el modelo de clasificación
debe de estar constituido por una estructura de grado mayor que sus elementos,
pues de esta manera evitamos que el cerebro de algún agente explique o interprete
el objeto de su mismo grado. La clasificación conjunta es identificada como la
relación existente entre el aparato o modelo de clasificación y el grado de
complicación de los elementos clasificados.
Los objetos
determinan su grado dependiendo de la cantidad de clases en la que este se
llegue a clasificar; una clasificación se da dependiendo de las propiedades o
características que los identifican y distinguen. Las clases creadas por el
modelo de clasificación son consideradas como un orden superior que las clases
del objeto individual.
7. La
división de las ciencias y el <<libre albedrío>>
Los
conocimientos (físicos y mentales)
independientes de cada ser humano son considerados como la base de sus
propias acciones; podemos considerar que la mente es un conjunto especial de
fenómenos. La psicología teórica busca la descripción total de los procesos
físicos los cuales generan o inducen los procesos mentales.
Hay
que reconocer que un fenómeno mental es un proceso físico en el cual se aplican
términos mentales aplicando el dualismo práctico (limitaciones). Desde el
momento en el que los procesos mentales inician una explicación a partir de las
entidades mentales se logra llegar a la explicación del principio, pues de esta
manera se utiliza el conocimiento directo (idea concreta).
Para
comprender a totalidad los procesos mentales y el funcionamiento de estos sobre
la acción el individuo hay que tener conciencia que el libre albedrío índice al
reconocimiento de las circunstancias físicas de manera que el ser humano tiene
la potestad de decidir de forma libre e individual. Es importante que para que
esto sea posible se debe de entender la asociación de entidades en la mente
como lo que son, sin llegar a ser sustituidas por aspectos físicos.
Referencias
Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.
Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.
Excelente resumen. Está estructurado de manera simple y con buena redacción. Se entienden claramente los puntos finales del libro.
ReplyDeleteSaludos
-Alejandro Artiga
Muchas gracias por el comentario.
DeleteExcelente resumen, la redacción del mismo es clara y explica de eficaz el último capítulo de este libro. Engloba de manera concreta las ideas principales para poder tener un concepto general de los puntos importantes tratados a lo largo de todos los capítulos.
ReplyDeleteAlexandra Thomas y Faride Eva
Gracias por el comentario.
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