Friday, November 13, 2015

Artículo #8

Consecuencias filosóficas

Introducción

En nuestro último artículo hablaremos sobre las aplicaciones filosóficas de todos los temas tratados a lo largo de este blog. Las experiencias sensoriales, el materialismo y las divisiones en las ciencias que estas aplicaciones puedan crear. Se desarrollara como las experiencias, tanto del presente como del pasado, influyen y afectan de manera directa a los organismos. Podemos reconocer que la experiencia es la fuente y base del conocimiento del ser humano, pues de esta manera es como conocemos el mundo sensible (externo).

Palabras clave

  • Eslabonamientos
  • Re clasificación
  • Detalles transitorios
  • Aplicaciones
  • Fenómenos mentales



1.    Experiencia pre-sensorial y empirismo puro
El aparato mediante el cual conocemos el mundo exterior es el producto de algún tipo de experiencia, y dicho aparato está modelado por las condiciones prevalentes en el entorno en que vivimos. Si esta conclusión es correcta, entonces se plantean necesariamente algunos importantes interrogantes filosóficos, sobre los cuales haremos algunas observaciones en este artículo final.

Estas consecuencias filosóficas se derivan principalmente del papel que hemos asignado a la acción de la experiencia pre-sensorial o de los “eslabonamientos”. En específico, la eliminación del hipotético núcleo “puro” de las sensaciones; el cual despeja el campo de muchos enigmas filosóficos originados en la falta de significado de esas hipótesis.

De acuerdo con nuestra teoría, los atributos característicos de las cualidades sensoriales no son atributos que posean por sí mismos estos acontecimientos y que sean en cierto modo “comunicados” a la mente, sino que consisten en la diferenciación de las respuestas del organismo, mediante las cuales se crea el orden o la clasificación cualitativa de estos acontecimientos. Es así entonces que toda sensación debe considerarse como una interpretación de un acontecimiento a la luz de la experiencia pasada del individuo o de la especie.

Es probable que toda experiencia sensorial de un acontecimiento del mundo externo posea “atributos” a los que no corresponde ningún atributo análogo de los acontecimientos externos. Si, pues, las distinciones entre las diferentes cualidades sensoriales a partir de las cuales parece estar construida nuestra experiencia sensorial consciente, están ellas mismas determinadas por experiencias pre-sensoriales. Poseemos un “conocimiento” sobre el mundo fenoménico que debe poder aplicarse a todo lo que podemos experimentar a través de nuestros sentidos. Debemos entonces usar el proceso de “reclasificación”, o sea la demolición de las clases formadas sobre la base de las relaciones implícitas.  

2.    El fenomenismo y la inconstancia de las cualidades sensoriales
Al decir que “existe” un mundo “objetivo” diferente del mundo fenoménico, afirmamos que es posible construir un orden de eventos que es diferente del que nos muestran nuestros sentidos y que nos permite dar una idea más coherente del comportamiento de los diferentes acontecimientos del mundo. Cualquier interpretación puramente fenomenística de la función de la ciencia está, por tanto, condenada al fracaso, desde el momento en el que nuestros sentidos no efectúan una clasificación de los diferentes acontecimientos, tal que todo lo que se nos presente como similar, se comportará también siempre del mismo modo.

El objetivo de este procedimiento debe ser definir todas las clases de acontecimientos exclusivamente en términos de sus relaciones con el resto y sin ninguna referencia a sus propiedades sensoriales. Las actividades mentales “superiores” son simplemente una repetición de procesos de clasificación a los que permiten la distinción entre las diferentes cualidades sensoriales que constituyen su punto de partida.

La concepción de Bertran Russell respecto a todo esto, es que “la esencia del mundo” consiste en innumerables detalles transitorios, como una mancha de color que es tanto física como psíquica; estipula que “las sensaciones son lo que es común al mundo mental y al físico”.

3.    Dualismo y materialismo
Las teorías dualistas son producto de la costumbre, adquirida por el hombre en su más primitiva observación de la naturaleza. Así, el reconocimiento de la existencia de semejante sustancia material específica se consideró luego como una explicación adecuada del proceso producido. Por tanto, una explicación de los fenómenos mentales que evite la concepción de una sustancia mental distinta no es en modo alguno una concepción materialista, por cuanto no atribuye a la mente ninguna propiedad que derivemos de nuestro conocimiento de la materia.

4.    La naturaleza de la explicación
Sugerimos anteriormente que la explicación consiste en la formación en el cerebro de un “modelo” de los acontecimientos complejos que se desea explicar; esta noción de “modelo” que se supone que el cerebro es capaz de construir ha sido utilizada a este propósito y por sí misma no nos lleva muy lejos.

La posibilidad de formar un modelo capaz de explicar un fenómeno cualquiera presupone que tenemos a nuestra disposición distintos elementos cuyo modo de obrar en diversas circunstancias nos sea conocido con independencia del modelo concreto en que esos elementos sean empleados. Por tanto, el resultado particular que se produce se reconoce como el efecto de la aparición simultánea de ciertos elementos en una determinada constelación.

5. La explicación del problema
En la explicación de un problema se hace énfasis en la descripción a profundidad los acontecimientos y propiedades que lo constituyen. Por otro lado es importante recalcar que en estas se identifican las características distintas y similares de los fenómenos que experimenta. Como resultado de la explicación tenemos la diferenciación entre las clases teóricas (situación específica en la que un fenómeno podría llegar a cambiar de clase) y empíricas de los fenómenos de una especie (fenómenos observables-sensibles).

Así mismo se puede llegar a diferenciar la explicación detallada de un fenómeno particular y la clase del fenómeno, identificando rígidamente las diferencias en la aplicación de la ciencia y la teoría que lo constituye. Por otro lado también es posible realizar una diferenciación entre una explicación del principio y una detallada, gracias a los conceptos utilizados los cuales determinaran la generalidad que se maneja.

6. Los límites de la explicación
Es importante tener siempre en cuenta que para desarrollar una explicación detallada y concreta no es necesaria o fundamental la explicación del principio en el que se desenvuelve el determinado fenómeno. La explicación se encuentra limitada por distintos factores fundamentales. Requiere de la identificación de acontecimientos concretos; clasificación de elementos para construir modelos basados en asociación de manera que estos satisfagan la relación existente entre el agente (aparato de clasificación) y el modelo (objetos clasificados).

Se llega a establecer el límite absoluto a través de la explicación que se llega a realizar en el cerebro del ser humano. Para realizar una explicación extensa y completa de un proceso mental particular deben de ser utilizados términos físicos y completamente objetivos, de manera que se deje a un lado comentarios que sean parte de un proceso mental.

Uno de los aspectos que nuca debemos dejar a un lado es que el modelo de clasificación debe de estar constituido por una estructura de grado mayor que sus elementos, pues de esta manera evitamos que el cerebro de algún agente explique o interprete el objeto de su mismo grado. La clasificación conjunta es identificada como la relación existente entre el aparato o modelo de clasificación y el grado de complicación de los elementos clasificados.

Los objetos determinan su grado dependiendo de la cantidad de clases en la que este se llegue a clasificar; una clasificación se da dependiendo de las propiedades o características que los identifican y distinguen. Las clases creadas por el modelo de clasificación son consideradas como un orden superior que las clases del objeto individual.


7. La división de las ciencias y el <<libre albedrío>>
Los conocimientos (físicos y mentales)  independientes de cada ser humano son considerados como la base de sus propias acciones; podemos considerar que la mente es un conjunto especial de fenómenos. La psicología teórica busca la descripción total de los procesos físicos los cuales generan o inducen los procesos mentales.

Hay que reconocer que un fenómeno mental es un proceso físico en el cual se aplican términos mentales aplicando el dualismo práctico (limitaciones). Desde el momento en el que los procesos mentales inician una explicación a partir de las entidades mentales se logra llegar a la explicación del principio, pues de esta manera se utiliza el conocimiento directo (idea concreta).

Para comprender a totalidad los procesos mentales y el funcionamiento de estos sobre la acción el individuo hay que tener conciencia que el libre albedrío índice al reconocimiento de las circunstancias físicas de manera que el ser humano tiene la potestad de decidir de forma libre e individual. Es importante que para que esto sea posible se debe de entender la asociación de entidades en la mente como lo que son, sin llegar a ser sustituidas por aspectos físicos.

Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.




4 comments:

  1. Excelente resumen. Está estructurado de manera simple y con buena redacción. Se entienden claramente los puntos finales del libro.
    Saludos
    -Alejandro Artiga

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  2. Excelente resumen, la redacción del mismo es clara y explica de eficaz el último capítulo de este libro. Engloba de manera concreta las ideas principales para poder tener un concepto general de los puntos importantes tratados a lo largo de todos los capítulos.
    Alexandra Thomas y Faride Eva

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