Friday, August 21, 2015

Articulo #2



Esbozo de la Teoría

En este segundo capítulo se abarcaron temáticas bastante complejas tales como el desarrollo del Sistema Nervioso y la participación de los procesos mentales como la clasificación de los elementos en el mismo. Recalca la importancia de cada uno de los procesos mentales, pues es de esta manera como vamos comprendiendo los efectos simples o complejos que provocan.

Palabras Clave:

·         Isomorfi

·         Sistema Nervioso

·         Cualidades sensoriales estáticas

·         Modelo cerebral

·         Clasificacion

1. El principio de la explicación

Gracias a nuestro primer artículo, hemos llegado a la conclusión de que las cualidades sensoriales forman un sistema auto fundado, de tal modo que podemos describir cualquiera de estas cualidades sólo en términos de sus relaciones con otras cualidades análogas.

Podemos entonces esperar a llegar a una explicación del proceso en que intervienen las cualidades sensoriales, y por tanto, construir un sistema de elementos físicos “topológicamente equivalente” o “isomorfo” respecto al si stema de las cualidades sensoriales.

El concepto matemático de isomorfismo ha sido utilizado por los miembros de la escuela de Gestalt similarmente a como lo empleamos aquí, sin embargo, cabe resaltar que siempre que se use el término isomorfismo a lo largo de nuestro análisis, se utilizará en su estricto significado matemático de una correspondencia estructural entre sistemas relacionados, y no en algún sentido tomado directamente de la escuela de la Gestalt.

Nos daremos cuenta entonces que el isomorfismo de dos estructuras no implica la semejanza de su disposición en el espacio. Además de esto, conviene recordar que a lo largo de este trabajo, siempre que hablemos de un “modelo en el interior del cerebro”, el término “modelo” y otras palabras análogas deberán entenderse en este sentido topológico y no en sentido espacial.

Pues en un sistema en el que la posición de un elemento está determinada por las conexiones con otros elementos, dos elementos distintos pueden ocupar posiciones idénticas, lo cual, es imposible en sentido espacial. Dos puntos distintos en el espacio no pueden tener relaciones espaciales idénticas con cada punto de un grupo de puntos diversos.

El mencionado isomorfismo describe solamente una similitud de las estructuras en su conjunto y de la posición de los correspondientes elementos dentro de la estructura.

Existen tres estructuras de las que puede decirse que son isomorfas: a. El orden físico del mundo externo. b. El orden neuronal de las fibras y de los impulsos que transmiten estas fibras. c. El orden mental o fenoménico de las sensaciones.

La problemática surge cuando vemos que el primer orden y tercer orden no son realmente isomorfos, pues el orden físico difiere del orden fenoménico. Y aunque en cierta medida son similares, están muy lejos de ser idénticos.

Planteamos entonces que el isomorfismo entre don estructuras u órdenes no implica isomorfismo entre cualesquiera propiedades que pueden tener sus elementos aparte de su lugar en la estructura.

Aclararemos también, a lo largo de este libro, que los estímulos individuales y los impulsos nerviosos individuales no están únicamente relacionados con cualidades sensoriales individuales específicas, sino que al contrario, si la acción de un impulso depende de la posición que ocupa la fibra que lo transporta en el sistema conjunto de fibras interconectadas, al mismo tiempo parece poco probable que sus efectos dependan de qué otros impulsos estén transmitiendo al mismo tiempo.

Durante mucho tiempo ha sido un lugar común en psicología que una parte importante del contenido de experiencia de las cualidades sensoriales es el resultado de la interpretación basada en la experiencia.

Es por esto que la teoría de la formación de las cualidades sensoriales que se va a desarrollar en los artículos siguientes, no es más que una extensión y un desarrollo sistemático de una concepción ampliamente compartida según la cual cada sensación contiene elementos de interpretación basados en el aprendizaje, una extensión tal por la que las cualidades sensoriales se explican enteramente a partir de esa interpretación.


2. El orden de las cualidades sensoriales en sus aspectos estáticos y dinámicos   

Cuando nos referimos a la diferencia entre los aspectos “estático” y “dinámico” del sistema de cualidades sensoriales, normalmente pensamos en diferentes cualidades como existentes todas al mismo tiempo. Sin embargo, todas las cuestiones que podemos plantearnos acerca de las diferencias entre estas cualidades deben necesariamente referirse a los diferentes efectos que en diferentes combinaciones ejercerán sobre los acontecimientos que se sucedan.

Cabe aclarar, que cuando imaginamos el sistema de cualidades sensoriales existiendo como un todo en un momento dado, ello no quiere decir que tengamos imágenes de todas las posibles cualidades sensoriales. El sistema “estático” es de hecho, una secuencia de imagines conectadas de forma compleja por relaciones de casualidad.

La investigación psicológica ha dejado más claro que no podemos explicar el comportamiento observado sin reconstruir los “procesos que se producen dentro del cerebro”. Pues sería absurdo reconocer las diferencias entre respuestas sólo en tanto, y en cuanto, se manifiestan en el comportamiento manifiesto, e ignorar por completo nuestro conocimiento subjetivo de la discriminación.

Debemos demostrar en adición a esto, que como mínimo, es muy probable que una vez que se ha establecido una conexión directa entre los impulsos iniciales sensoriales y el impulso que registra la respuesta motora evocada por él, la respuesta motora efectiva se haga innecesaria para el funcionamiento continuado de este mecanismo particular.

También veremos como la aparente paradoja de que ciertas relaciones entre acontecimientos no mentales, se resuelven tan pronto como aceptamos la definición de mente como un orden particular. Ya que cualquier acontecimiento neural individual puede tener propiedades físicas similares, o diferentes, de las del resto si se investiga aisladamente.

Concluimos entonces en que el problema que debemos afrontar es cómo se puede construir a partir de elementos conocidos del sistema nervioso una estructura que sea capaz de desarrollar una discriminación en sus respuestas a los estímulos, como sabemos que, funciona nuestra mente.


3.      El principio de la clasificación

La discriminación es un fenómeno en donde se identifica concretamente  las diferencias entre elementos. Para llevar a cabo este proceso de una manera eficaz es importante e indispensable realizar una clasificación simple (selección), considerado este como un acontecimiento recurrente, pues establece que los acontecimientos se encuentran estrechamente ligados con el mismo grupo de acontecimientos debido a que los efectos que producen son únicos, es decir no pueden ser iguales.


4.      Clasificación múltiple

Este tipo de clasificación establece que los acontecimientos pueden ligarse con distintos grupos considerando las características presentadas; es decir, los grupos con distintos acontecimientos son capaces de producir una misma respuesta. Analizando a profundidad estas temáticas podríamos decir que el Sistema Nervioso tiene un papel fundamental, pues realizan un reconocimiento de los impulsos los cuales no poseen características específicas e individuales que los diferencien del resto. Consideramos al aparato neuronal de clasificación como la estructura ismórfica; los elementos que lo conforman son identificados como las fibras que transmiten los impulsos, y finalmente  los impulsos serán el elemento principal de todo el proceso de clasificación.


5.      La tesis central

El desarrollo del Sistema Nervioso es una temática sumamente importante de conocer. Está constituido por conexiones de fibras para la transportación de impulsos (neurona a neurana)  los cuales posteriormente llegaran a ser clasificados en la mente humana basándose en el orden de las cualidades sensoriales. Podemos considerar al Sistema Nervioso Central como la estructura de donde se realiza, a través de impulsos nerviosos, una clasificación de los distintos elementos, sin importar el efecto que estos produzcan.

Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.

Friday, August 7, 2015

Articulo #1


LA NATURALEZA DEL PROBLEMA
En este artículo se abarcara a totalidad el funcionamiento de la mente, junto con los aspectos más importantes que sus procesos conllevan. Se realizara un énfasis en temáticas como el orden fenoménico (mental)  y el orden sensorial (físico), en base a las experiencias intersensoriales del humano y la representación dentro de la consciencia de estas mismas.
 
 
Palabras Clave:
ü  Orden fenoménico-mental.
ü  Orden sensorial-físico.
ü  Cualidades sensoriales.
ü  Estímulos.
ü  Experiencia intersensoriales.
 
 
1.      ¿Qué es la mente?
La primera tarea que se debe realizar, es el enunciar claramente el problema que se pretende resolver, para así precisar su significado y establecer una posible solución.
 
Nuestro problema en este caso es la “relación” entre “mente y cuerpo”. Se debe tener una idea precisa de los diversos atributos por los cuales estos pueden distinguirse. Se debe entonces identificar que es conocimiento de acontecimientos mentales, y conocimiento de acontecimientos físicos, para entender la mencionada relación. En este libro, se investigarán los impulsos fisiológicos, que tienen lugar en el sistema nervioso central, diferenciándolos en su significado funcional. Se establece aquí una “correspondencia” entre acontecimientos fisiológicos y mentales; de este modo se encuentra que su sistema de relaciones es idéntico.
 
A lo largo de este análisis, se usará el término “cualidades sensoriales” para referirse a todos los atributos, respecto a los cuales diferenciamos nuestras respuestas e estímulos diferentes.
 
2.      El mundo fenoménico y el mundo físico.
Existen dos órdenes distintos: el orden de nuestras experiencias sensoriales, en el que los acontecimientos se clasifican de acuerdo con sus propiedades sensoriales; y el orden que comprende estos acontecimientos y otros más, tratándolos como similares o diferentes. El orden sensorial o mental y el orden físico.

Entre los elementos de estos dos órdenes no existe una simple correspondencia biunívoca. Constituyen órdenes diferentes precisamente, porque acontecimientos que para nuestros sentidos parecen ser de la misma categoría, pueden ser considerados como diferentes en el orden físico, y viceversa. La contraposición que nos ocupa, no se entre “apariencia y realidad”, sino entre los diversos efectos que los acontecimientos producen unos sobre otros y sobre nosotros.
Se plantean dos problemas a partir de la relación entre los dos órdenes. El primero es el de las tareas de las ciencias físicas, la cual consiste en sustituir la clasificación de los acontecimientos, realizada por nuestros sentidos, por una clasificación que nos permita realizar esa descripción. El segundo problema da origen al problema central de la psicología teórica: la tarea de la psicología teórica es el de explicar por qué estos acontecimientos manifiestan, en sus efectos sobre nuestros sentidos, un orden diferente.
 
 
3.      Estímulo, impulso y la teoría de la energía específica de los nervios.
El término “estímulo” se utilizará en, este libro, para describir un acontecimiento externo al sistema nervioso, que produce (en algunas fibras nerviosas) procesos transmitidos desde el punto en que el estímulo actúa a otro punto del sistema nervioso. Este término se referirá aquí al estímulo proximal. 
Johannes Müller afirmó que “la sensación no es la trasmisión de una cualidad de las sensaciones resultantes, debe de existir alguna propiedad que en cierto sentido corresponda a las diferencias de las cualidades sensoriales.”
Se propone a consecuencia de esto que el carácter específico del efecto de un impulso particular no se debe necesariamente reconducir a los atributos del estímulo que lo ha causado, sino que puede estar determinado por la posición que la fibra que transmite el impulso ocupa en la estructura del sistema nervioso. Es por esto que la causa de los efectos específicos de los impulsos en fibras diferentes debe buscarse, no en los atributos de los impulsos individuales, sino en la posición de la fibra en la organización central del sistema nervioso.
 
4.      Las diferencias cualitativas son diferencias de efectos.
Los dos órdenes, el físico y el mental o fenoménico; el hecho de que los dos se parezcan el uno a otro en cierto modo, no debe oscurecer el hecho de que son órdenes distintos.
En el caso del orden físico, hablamos de semejanza entre dos acontecimientos, cuando éstos producen los mismos efectos en ciertas circunstancias pero no en otras.
En el orden mental, en cambio, dos cualidades sensoriales serán iguales si tienen bajo todo punto de vista los mismos efectos sobre otros acontecimientos mentales.
Lo que llamamos “mente” es por lo tanto, un orden particular de un conjunto de acontecimientos que tienen lugar en cierto organismo y que en cierto modo están relacionados con el orden físico de los acontecimientos del entorno.
H. Klüver establece que equivalencia, generalización y transferencia son todos casos de identidad entre los efectos de diversos estímulos; mientras que la discriminación implica una diferencia en el efecto producido por estímulos individuales o en grupos.
Debemos mostrar que, a partir de los elementos fisiológicos conocidos, se puede formar una estructura capaz de distinguir entre los diferentes impulsos que la atraviesa.
 
5.      El carácter unitario del orden sensorial
El orden de las cualidades sensoriales, gracias a que nuestra mente (subjetiva) es el resultado de las relaciones y experiencias que lo constituyen, es un orden relacional y unitario. No es estable sino variable, es decir se puede explicar las propiedades que lo componen, pero no directamente las posibles combinaciones; dos acontecimientos percibidos sensorialmente pueden ser semejantes u opuestos entre ellos, características que pueden llegar más allá de lo que somos conscientes. Existen cualidades variables unidas en continua cualitativos las cuales llegan a ser descritas estableciendo sus distintas modalidades que finalmente se encuentran ligadas entre sí, pues cuando se describe las diversas diferencias intersensoriales se utilizan expresiones pertenecientes a modalidades ajenas.
No está de más mencionar que durante la etapa temprana del desarrollo mental la percepción sinestésica es mayor, pues es en esta donde se da una asociación entre las experiencias intersensoriales que se tienen y lo que estas generan, no una conceptualización abstracta como tal; gracias a esto se considera que existe una unidad de los sentidos pues todos se encuentran estrechamente relacionados a sus dimensiones atributivas.
 
6.      El orden de las cualidades sensoriales no se circunscribe a la experiencia consciente
Gracias a la experiencia sensorial la percepción de la realidad es muy similar entre los seres humanos, pues las semejanzas y diferencias que identificamos conscientemente en los objetos son de manera concreta el sentido físico propio de estos; es decir, sin importar que la percepción es subjetiva, el sistema de cualidades sensoriales es objetiva.
Para la psicología, el hecho de que se considerara durante bastante tiempo al carácter consciente de la experiencia como el punto diferenciador del objeto de estudio generó complicaciones, pues no existió una definición independiente a este carácter sobre los acontecimientos mentales; se considera que la esfera de los acontecimientos mentales sobrepasa la esfera de los acontecimientos conscientes, pues se determina que la mayoría de las ideas, procesos y sensaciones nunca se hacen explícitamente conscientes ya que no pueden ser percibidos mediante la introspección. Es importante recalcar que la sensación, según Head, depende directamente de la existencia de la consciencia. La antigua psicología, en su intento de liberarse de la consciencia, se enfoca en la eliminación de la existencia del orden cualitativo, proceso que no puede ignorarse tan siquiera cuando se explica el comportamiento manifestó.
 
7.      El behaviorismo niega o ignora nuestro problema
Los behavioristas son escuelas de la psicología que niegan que por medio de la introspección se pueden encontrar los procesos intersensoriales (imágenes, sensaciones, etc.), buscan una psicología completamente objetiva donde el enfoque de estudio debe estar directamente en las respuestas del organismo a los estímulos físicos, no a la información proveniente de las cualidades mentales (experiencia subjetiva). Es evidente que es un procedimiento incoherente, pues es inevitable realizar una descripción de los estímulos externos sin hacer una referencia directa a términos de los atributos señoriales que estos tienen. No esta demás recalcar que estas escuelas no prestan importancia alguna a la explicación de los estímulos, similares o diferentes, entre las personas; dando paso así a que el orden mental no exista como tal, pues consideran que las cualidades sensoriales son ajenas a sus consideraciones e ignoran el hecho de que los estímulos físicamente distintos, frente a receptores diferentes, generan cualidades sensoriales semejantes. En conclusión podríamos decir que son escuelas que a pesar de que tienen como punto de partida la representación de la experiencia sensorial, son poco radicales y coherentes, pues su enfoque no concuerda con sus concepciones, desde un inicio deberían de haber estudiado  las representaciones de las propiedades objetivas del mundo derivadas de las descripciones de las ciencias físicas y no el orden cualitativo de la experiencia sensorial.
 
 El método de estudio planteado por los behavioristas no es posible de realizar cumpliendo a totalidad con los principios establecidos, pues a pesar de la buena estructuración del programa, no se resuelve a totalidad el problema relativo de la mente. En un inicio para realizar un estudio rígidamente objetivo de la mente, partiendo del orden físico de los acontecimientos, se debe de establecer de manera experimental el orden fenoménico de los diversos estímulos en nuestra mete, pues estos son reproducidos por nuestros sentidos. Solo posteriormente al cumplimiento estricto de este aspecto se podría relacionar, de manera directa, el comportamiento observable y los estímulos físicos; por otro lado seria indispensable una definición física del comportamiento como tal.

 
8.      Las cualidades << absolutas >> de las sensaciones: un problema falso
Aunque se logre explicar todas las diferencias entre los efectos de los estímulos, las cualidades absolutas o intrínsecas de las sensaciones se quedarían sin explicación alguna, pues esta solo puede conocerse mediante la experiencia personal. A partir de la concepción de John Locke sobre las ideas simples, se deriva el carácter absoluto de las cualidades sensoriales.
 
 La discriminación sensorial muestra como existen factores intersensoriales los cuales no se han experimentado a nivel personal, es decir se conoce de estos gracias a las descripciones de otras personas, los cuales generan razonablemente problemas en el individuo pues no existen condiciones que permitan experimentar tal percepción. Para poder determinar si una persona experimenta de la misma manera que otra, se debe de saber concretamente el sentido absoluto de las cualidades sensoriales de este frente a los demás; solo podemos identificar como de discusión las cualidades sensoriales. La experiencia directa de las cualidades sensoriales nos transmitirá, con carácter absoluto, más que lo que nos puede brindar una descripción concreta, pues es la única manera de identificar totalmente las distinciones del objeto. No está de más recalcar que el carácter de una cualidad sensorial se determina dependiendo del grado de diferenciación entre los efectos de su aparición (Hayek, 2011).
 
Referencias

Hayek, F. A. (2011). El orden sensorial. Madrid: Union Editorial.